
Esto creemos
1. Sobre la Biblia
Creemos que Dios inspiró lo que hoy tenemos como Biblia. Cada autor fue movido y dirigido por el Espíritu Santo, preservando sus personalidades y estilos, para escribir la Palabra de Dios (2 P. 1:20-21; 2 Tim. 3:16).
Su inspiración es inerrante e infalible, y constituye nuestra única autoridad en materia de fe y práctica. Sus verdades son absolutas y eternas (Mt. 24:35).
Las Escrituras son el único estándar por el cual debemos medir todo lo que hacemos, dentro y fuera de la iglesia (Hch. 20:32; Heb. 4:12).
2. Sobre Dios
Creemos que Dios es uno en esencia y tres en personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo (Mt. 28:19; 2 Co. 13:14).
3. Sobre el Hombre
Creemos que el hombre fue creado por Dios conforme a su imagen y semejanza: “varón y hembra los creó” (Gn. 1:27). Por tanto, entendemos que la Biblia enseña la existencia de estos dos géneros únicamente.
Dios creó al hombre sin pecado y con libertad para escoger entre el bien y el mal. Sin embargo, el hombre pecó por decisión propia, manchando la imagen de Dios y esclavizando su voluntad al pecado (Gn. 3:6; 2 Tim. 2:25-26).
Por esta razón, el hombre está destinado a condenación eterna a menos que sea redimido por gracia, mediante la obra de Jesucristo.
4. Sobre la Salvación del Hombre
Creemos que la salvación es el acto mediante el cual Dios, en su amor, misericordia y gracia, envió a su Hijo para librar al hombre pecador de su ira y permitirle disfrutar de su gloria, llegando a ser coheredero con Cristo. Esta salvación se recibe por gracia, mediante la fe en Él (Ef. 2:8-9; Gál. 2:21; Rom. 9:16; 11:6).
Dios nos escogió en Cristo antes de la fundación del mundo, para que fuéramos santos y sin mancha delante de Él (Ef. 1:4). “En amor nos predestinó para adopción como hijos, por medio de Jesucristo, conforme al beneplácito de su voluntad, para la alabanza de la gloria de su gracia…” (Ef. 1:5-6; Gál. 4:4-5; Rom. 8:17; Jn. 1:12).
Aunque la salvación es una decisión divina, el hombre es responsable de sus acciones y dará cuenta a Dios por sus obras (Jn. 3:36; 2 Co. 5:10; Stg. 1:13-14).
5. Sobre la Iglesia
Creemos que todo aquel que ha puesto su fe en Jesucristo como Señor y Salvador es parte de la iglesia universal (1 Co. 12:13). La iglesia es el cuerpo de Cristo y no puede ser separada de Él (Ef. 1:22-23; 4:15-16; 5:23; Col. 1:18, 24).
Cristo es la autoridad suprema de la iglesia (1 Co. 11:3; Ef. 1:22). Dios ha establecido líderes —pastores y ancianos— para pastorear a su pueblo, quienes deben poseer un carácter irreprensible (1 Tim. 3:1-13).
6. Sobre las Ordenanzas
Creemos que el Señor Jesús dio a la iglesia dos ordenanzas como señal del pacto de gracia: la Cena del Señor y el bautismo (Mt. 28:19; 1 Co. 11:23).
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La Cena del Señor: Nos gusta celebrarla en grupos pequeños, para disfrutar de la mesa e intimidad que compartieron los primeros cristianos.
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El Bautismo: Debe realizarse por inmersión, después de creer en Cristo como Señor y Salvador. Representa nuestra unión con Él: morir al pecado y resucitar a una nueva vida. Cada creyente debe bautizarse voluntariamente como testimonio público de su fe, no como medio de salvación (Mt. 28:19; Ef. 2:8-9).
7. Sobre la Liturgia en la Congregación
Creemos que Dios nos manda a reunirnos al menos un día a la semana, como lo hizo la iglesia primitiva (Hch. 20:7-12).
Buscamos ser buenos administradores del tiempo que Dios nos concede y enfocar nuestras reuniones en:
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Celebrar a Cristo mediante cantos.
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Recibir su Palabra a través de una predicación clara, práctica y aplicable.
Las participaciones artísticas (poesías, danzas, dramas, canciones especiales, etc.) no son frecuentes en nuestras reuniones dominicales, pero no nos oponemos a ellas en contextos especiales, como aniversarios o conferencias.
8. Sobre el Matrimonio
Creemos que el plan de Dios para la sexualidad humana se expresa únicamente dentro del matrimonio. Dios creó al hombre y a la mujer como personas biológicas únicas, hechas para complementarse.
Dios instituyó el matrimonio monógamo entre un varón y una mujer como fundamento de la familia y estructura básica de la sociedad. Por tanto, creemos que el matrimonio es exclusivamente la unión de un hombre y una mujer biológicos (Gn. 2:24; Mt. 19:5-6; Mc. 10:6-9; Rom. 1:26-27; 1 Co. 6:9).
9. Sobre la Vida Humana
Creemos que la vida es sagrada desde la concepción hasta su final natural. Debemos procurar tanto las necesidades físicas como espirituales de nuestro prójimo (Sal. 139:13; Is. 49:1; Jer. 1:5; Mt. 22:37-39; Rom. 12:20-21; Gál. 6:10).
10. Sobre la Eternidad
El ser humano fue creado para existir eternamente:
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Separado de Dios por el pecado (infierno).
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En unión con Dios a través del perdón y la salvación (cielo).
El cielo y el infierno son lugares de existencia eterna (Jn. 3:16, 36; Rom. 6:23; 1 Jn. 2:25; 5:11-13; Ap. 20:15).
11. Sobre los Últimos Tiempos
Creemos que el retorno de Cristo será personal y visible (Mt. 24:44; Hch. 1:11; 1 Tes. 4:16; 5:1-10; Heb. 9:28; Ap. 22:7, 12, 20).
Nadie conoce el día ni la hora de su venida (Mt. 24:44; 25:1-13). El creyente debe esperar este momento con expectativa, gozo y entusiasmo (Ap. 22:20; Tit. 2:12-13; 1 Co. 16:22).
Los detalles escatológicos —como el rapto, el milenio, la gran tribulación, el sello de la bestia o el origen del Anticristo— no forman parte de nuestras doctrinas principales. Reconocemos que la iglesia, a lo largo de su historia, ha tenido diversas interpretaciones sobre estos temas, y aceptamos que podemos estar de acuerdo en no coincidir en cada detalle.
